No puedes atravesar un muro de ladrillo, pero puedes rodearlo sin problemas.

Alexander Zverev conectó apenas el 47% de sus golpes con la derecha ante Daniil Medvedev durante su encuentro en la fase de grupos en las Nitto ATP Finals de Turín. Medvedev venció por 6-3, 6-7(3), 7-6(6).

Zverev varió su plan de juego hasta golpear el 57% de sus golpes con la derecha en la final del domingo ante Medvedev, batiendo al ruso por 6-4, 6-4 para ganar su segundo título en el evento de cierre de temporada. El cambio de estrategia fue clave para Zverev, pudiendo usar con mayor frecuencia su arma más potente y forzando a que Medvedev pudiera emplear menos su imperial revés.

La derecha de Zverev comenzó con ciertas dudas, errando hasta en cuatro ocasiones durante el primer juego del partido con dos errores de fondo y dos fallos en el resto. De hecho, erró cinco de las seis derechas que conectó para comenzar el partido. Sin embargo, fue la derecha de Medvedev la que no encontró la pista en cuatro ocasiones en el segundo y tercer juego del partido. En ese momento, Zverev quebró para dominar por 2-1 y nunca miró atrás. No abusar del sólido revés de Medvedev fue clave para su gran victoria.

Derechas / Reveses Totales

Partido Fase de Grupos
Zverev = 47% derechas (201 derechas / 227 reveses)
Medvedev = 56% derechas (240 derechas / 186 reveses)

Final
Zverev = 57% derechas (94 derechas / 70 reveses)
Medvedev = 68% derechas (118 derechas / 56 reveses)

Zverev conectó más reveses que derechas (53% reveses / 47% derechas) en su partido de la fase de grupos, pero invirtió ese guión en la final. Allí, Alexander dominó con un 57% de golpes de derecha. Eso tuvo un efecto llamada en Medvedev, que conectó el 68% de sus golpes con la derecha en la final - desde el 56% que había empleado en el duelo de la fase de grupos.

Zverev hizo todo cuanto estuvo en su mano para impedir el revés de Medvedev que tantos problemas le ha dado en el pasado. Medvedev había vencido en sus últimos cinco partidos ante Zverev, con el ruso sacando petróleo de sus intercambios de revés a revés.

Medvedev perdió el servicio al inicio de ambas mangas en la final del domingo, siendo quebrado con 1-1 en el primer set y en el primer juego del segundo parcial.  En la segunda manga, Medvedev comenzó su juego de servicio con dos errores de derecha para situarse en un agujero de 0-30. Fue quebrado tres puntos después. Cuando Medvedev sirvió con 0-0, 30-40 en el primer juego del segundo set, mandó una derecha al pasillo para entregar la rotura al alemán.

El mayor golpe desde el fondo de la pista en la final fue la derecha de Zverev, con un promedio de 122km/h por los 117km/h de Medvedev. Ambos reveses fueron más lentos, moviéndose en el rango de los 105km/h. 

Durante su duelo en la fase de grupos, Zverev apenas mandó el 42% de sus golpes al cuadro del iguales sobre la derecha de Medvedev. Esa cifra ascendió hasta el 52% en la final, donde Zverev prefirió intercambiar golpes de derecha antes que confiar su suerte ante el impenetrable revés de Medvedev.

Tras un dubitativo inicio con su derecha, Zverev fue ajustando sus golpes hasta conectar siete ganadores con la derecha por 14 errores en intercambios. Los números de Medvedev fueron similares (ocho ganadores / 15 errores), dado que el ruso intento pisar la 'línea roja' con su derecha en la segunda manga para tratar de regresar al partido.

Zverev confía fuertemente en el revés cruzado como base de su juego de fondo. Sin embargo, tras cinco derrotas consecutivas ante Medvedev ese patrón tenía que ser modificado. Zverev tenía que hacerse la clásica pregunta de nuestro deporte: ¿Es más importante golpear la pelota donde quieres o donde tu oponente no la desea?

Este ajuste de Medvedev, dejando de golpear su cabeza contra la pared, demuestra que ha sabido resolver ese interrogante.